TACONAZOS, SACOSPINGÜINO Y TICKETS DE TAXI

TACONAZOS, SACOSPINGÜINO Y TICKETS DE TAXI

El finde no prometía nada bueno después del viernes, cuando tuve la cena de empresa de Navidad que organiza tradicionalmente la empresa de mi marido. Por supuesto, para la ocasión tenía que estar impresionante… era la noche ideal para lucir aquellos taconazos carísimos que no me había puesto en todo el año. Dicen que los pies de las mujeres crecen con cada embarazo. Después de mi último parto, siento como si mis pies fueran el doble de lo que eran.

Subida a mis súper tacones, me dispuse a caminar los 500 metros que separaban el aparcamiento del restaurante. Después de cien metros, empezaron los dolores. Otros cien, y las rozaduras ya avisaban de las inminentes ampollas dificultándome el paso. No tuve más remedio que entrar en una tienda, con la esperanza de encontrar unos zapatos de buen precio y decentes que me ayudaran a salir airosa de la situación. No fueron baratos pero me hice con zapatos nuevos y me fui feliz de haber resuelto el único problema de la noche – o eso creía yo. Mi gozo en un pozo cuando, cien metros más tarde, ¡los zapatos nuevos empezaron a hacerme daño!

Cuando llegué a casa, mis pies estaban en un estado lamentable y mi humor aún peor. Revisé mis correos electrónicos para comprobar qué tal iban las cosas en nuestra oficina de España. Después me conecté a Facebook y, de repente, algo llamó mi atención. La temperatura en Hong Kong había caído en picado los últimos 3-4 días y muchas mamás hongkonesas estaban buscando SacosPingüino. Al parecer, tres de las cinco tiendas que venden nuestros saquitos en Hong Kong, se habían quedado sin stock de TOG 2.5 y la gente nos mandaba e-mails y mensajes a través de Facebook tratando de averiguar, desesperada, dónde había SacosPingüino de TOG 2.5 disponibles. Me fui a la cama emocionada por saber lo que estaba pasando. Lo descubriría a primera hora de la mañana.

Pasé el sábado por la mañana hablando por teléfono con nuestros puntos de venta en la isla. Sí, era cierto, en los últimos días y con el descenso de las temperaturas se habían agotado las existencias. Pero, aunque nos las ingeniásemos para reponer el stock en el día, los SacosPingüino no llegarían a sus estanterías hasta el martes, dado que las tiendas necesitan comprobar las entregas, códigos de barra y toda la tramitación de entrada de producto. Dado que yo misma no aguanto nada bien el frío y que mis hijos llevan durmiendo en sacos de TOG 2.5 y pijama desde hace más de una semana, decidí abrir la oficina y el almacén durante todo el día para asegurarme de que aquellos que buscaban un TOG 2.5 con urgencia, lo conseguían.

“¿Puede enviarlo hoy mismo, por favor?” fue la frase más escuchada durante el día. “Por supuesto, no se preocupe. Tendrá su SacoPingüino en casa antes de que su peque se vaya a la cama”. Le dije que sí a todo el mundo sin estar segura de que aquello no fuera a costarme una fortuna, ya que no quería cobrar a la gente un plus por entrega en sábado. En Hong Kong no hay servicio de mensajería los sábados y el tráfico en la isla es bastante complicado desde que empezaron las manifestaciones de los estudiantes. William, el Gurú del Tetris, no pudo disfrutar de su merecido día libre y los dos pasamos el sábado embalando y entregando paquetes por toda la ciudad, en taxi, a nuestros clientes. La oficina española también intervino, preparando las correspondientes facturas. A las siete de la tarde William entregó el último SacoPingüino en Pok Fu Lam.

Hoy mi correo está inundado de e-mails de clientes agradecidos alabando nuestro servicio. Ha llegado el momento de tomar una copa de vino y cambiar las tiritas de mis pies. Mañana archivaré los tickets de los taxis.

Posted on 08/12/2014 Home, Vamos a pingüinear/Penguin... 0 907

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