DE VUELTA AL TRABAJO

DE VUELTA AL TRABAJO

Ya estoy de vuelta al trabajo. Me siento muy afortunada por ser mi propia jefa y poder organizar el día a día a mi antojo. Esta es la parte buena de haber dejado la banca de inversión para tener mi propio negocio. Posiblemente termine por no disfrutar de mi baja por maternidad pero, os aseguro, que me siento extremadamente afortunada al dirigir mi propia empresa.

Como posiblemente ya sabréis, dejé la banca de inversión el día en que tuve mi primer hijo. Siempre supe que no podría ser madre y seguir con mi carrera en banca. Algunas mujeres -las Supermujeres- pueden, yo no.

En mi opinión, los casos de mujeres que trabajan en este sector y se convierten en madres son una rara excepción: algunas son galácticas, me refiero a inconcebiblemente impresionantes; otras simplemente son felices con salir del paso. No parece haber una franja intermedia. Sin embargo, tengo la suerte de haber conocido algunas Supermujeres, pertenecientes al primer grupo, por las que siento gran respeto y admiración.

Entre ellas está la glamourosa Caroline. Caroline es la directora ejecutiva que lideraba uno de los grupos más activos de la sala de operaciones de mi banco. Llega a la oficina a las 7 de la mañana, después de haber estado una hora haciendo deporte, no sólo con las uñas pintadas, sino maquillada e impecable de la cabeza a los pies, incluyendo la manicura y combinando el bolso y los zapatos. Tiene unas gemelas a las que ve más bien poco que deja al cuidado de tres niñeras. Caroline se las ingenia incluso para ir a la peluquería una vez a la semana, salir de compras los sábados y organizar las fiestas más fantásticas de Londres.

Otra Supermujer es la AB-SO-LU-TA-MEN-TE PER-FEC-TA Shawna, directora ejecutiva de una de las mesas de operaciones más exitosas. Madre soltera de una chica adolescente y la única mujer de carne y hueso que he conocido, capaz de salir de un avión después de doce horas de vuelo con aspecto de modelo, preparada para comerse la pasarela. Shawna no es solamente una ejecutiva excepcional e inteligente, también es una mujer capaz de hacer que todas las toallas del baño de invitados de su casa sean suaves, estén alineadas y dobladas de la misma manera, como recién sacadas de una revista de Decoración de Interiores. Su hija es su viva imagen: inteligente, bien amanerada y muy, pero que muy guapa. La última vez que la vi, acababa de ser admitida en una de las mejores universidades del mundo.

Ante estas dos mujeres y muchas más como ellas, me quito el sombrero. ¡Bien hecho chicas!

Posted on 28/11/2014 Home, Vamos a pingüinear/Penguin... 0 802

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