PASAPORTE PARA NUESTROS SACOSPINGÜINO

PASAPORTE PARA NUESTROS SACOSPINGÜINO

Me he pasado toda la semana intentando conseguir el pasaporte para nuestros SacosPingüino. Y con esto quiero decir, trabajando en la evaluación y el cumplimiento de los requisitos legales y reglamentarios que nuestros queridos sacos necesitan superar si queremos comercializarlos en otros países.

Dentro de la industria textil, la regulación más estricta aparece especialmente en dos áreas: moda infantil y prendas para dormir. Si las juntas te encontrarás rápidamente en un complicado laberinto normativo que te dificultará hasta límites insospechados la entrada en un nuevo país: iconos de lavado y secado, pruebas de inflamabilidad, tests mecánicos y químicos y, por último, la traducción de las etiquetas. Por si no fuera ya suficientemente complejo, nuestros sacos van dirigidos a peques de 1 a 8 años y muchos países tienen diferente regulación en función de la autonomía de los niños diferenciando claramente los bebés de los críos que ya caminan.

Mi experiencia laboral previa, cuando nos embarcamos en esta aventura, giraba en torno a los créditos estructurados dentro de la banca de inversiones, una de las áreas con más complejidad y más especializada del mundo financiero. Cuando empecé a hondar en la complejidad de la fabricación y distribución de nuestros SacosPingüino, no dejaba de repetirme a mí misma que yo era una persona resolutiva, acostumbrada a trabajar con temas complejos… Esto no podía ser TAN difícil.

¡Qué equivocada estaba!

Analizar y cumplir exigentes normativas textiles sobre flamabilidad es una tarea diaria en mi trabajo. A pesar de mi formación legal, a menudo necesito la ayuda de abogados especializados como, por ejemplo, cuando se trata de temática relacionada con impuestos y aranceles.

Y a veces no te topas sólo con barreras legales y técnicas de entrada, también puedes encontrar otro tipo de obstáculos. Os pongo un ejemplo de esta misma semana: estamos intentando introducirnos en América del Norte y, por tanto, analizando los criterios de flamabilidad requeridos por la normativa de EE.UU. En este caso concreto, la dificultad no estriba en los exigentes criterios legales, sino en la imposibilidad de localizar un laboratorio especializado que pueda llevar adelante los testajes con garantía. He contactado con los principales laboratorios europeos y ninguno de ellos tiene, bien el conocimiento, bien los medios para llevar a cabo estas pruebas. Lo primero en mi lista de tareas de la semana que viene será llamar a laboratorios estadounidenses… a ver si consigo resolver este tema.

Posted on 29/04/2015 Home 0 1005

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